Comer y Beber

Overo, un mundo de experiencias

En noviembre pasado desembarcó en Palermo. Funciona como club y hoy es uno de los wine bar porteños preferidos

Overo bar

«Somos Overo, somos vino, un bar de copas y club privado, en una locación única, en el corazón de Palermo Viejo«. Esa es la carta de presentación de este afamado lugar que a poco tiempo de su inicio ,en noviembre del 2020, ya cuenta con más de 300 socios, varios apasionados y un sinfín de etiquetas de vinos y espumosos argentinos.

De la mano del reconocido chef argentino Pol Lykan (ex Freud & Fahler), junto Daniel Rigueras, este lugar desembarcó en Nicaragua y Armenia en plena Pandemia. El boca a boca fue su mejor publicidad, pues enseguida los feligreses de Baco vislumbraron la pasión de los socios puesta en cada espacio, y el mensaje de que a Overo pueda ir cualquier persona que tenga ganas de pasar un buen momento.

Mucho más que un club de vino para amigos

Overo

Allí donde proliferan los bares de cerveza tirada, Overo vino a ser un bálsamo para los amantes del vino y para los que se acercaban por primera vez.

 

Llegamos a concluir que no hay nada igual en Argentina y que faltan espacios de encuentro, lugares amables, confortables, donde te sientas bienvenido, que puedas tener un diálogo sin que la música te interrumpa, ser parte de espacios donde seas libre sin cuestionamientos, que puedas transitarlos y vivirlos

Pol Lykan, fundador de Overo

Dentro de la caja de experiencias de Overo van a encontrar espacios para cada ocasión: un cine, una sala de vinilos y una cava para degustaciones de los socios del club. Sin contar la barra que cobija muchas botellas para elegir, de distintos precios, y también vinos por copa.

Vino & música: una sala acústica para disfrutar de un buen sonido y una copa en la mano

La sala privada del 1ª piso, bautizada como “Sala Torrontés”, fue convertida en una sala acústizada de audio, con equipos de alta fidelidad, para escuchar vinilos propios o los que cada quién lleve, o del soporte que se elija.

El propósito de Overo es claro, es un lugar para la industria, donde respetamos lo que no se ve. El fin es compartir un espacio, que lo hagas propio, que sientas que es tu casa

Daniel Rigueras, co-fundador de Overo

El recorrido continúa en la “Sala Malbec”, que tiene como partner a Bodega Catena Zapata con su etiqueta Saint Felicien, un espacio de cine con proyector 4k, sillones de cuero individuales para una estadía amable y, lo más importante: una mesa individual para apoyar el vino, el agua y la ración de comida para que no te muevas ni un instante mientras disfrutas de esa experiencia.

Sala Malbec: un microcine con proyector 4k, sonido Dolby Atmos 7.1 y pantalla 150´´

En cuanto a la gastronomía, quienes visiten Overo podrán elegir entre raciones a base de productos locales, quesos de pequeños productores y una charcutería muy cuidada que acompaña el menú.

El agua no se cobra. De hecho, elaboran sus propias aguas hechas con reducciones de vino tinto y blanco con frutas, cítricos y algunos otros secretos. Todo pensado con el propósito de que los visitantes se vayan bien hidratados.

Las comidas, la celebración, las charlas, las clases y las catas tanto presenciales como virtuales, o las reuniones corporativas se llevan a cabo en la cava de Overo o “Sala Criolla” del 2ª piso que cuenta con un gran mesón de madera timbó, custodiada por 1000 botellas de vino argentino.

Sala criolla para catas y degustaciones. En cada rincón, código QR se accede a las notas de cata de los vino

Y para mirar los atardeceres porteños: la terraza del último piso. Un lugar preciado. Simple y cómoda para disfrutar del atardecer con toda la vista que emana el verde de Plaza Armenia y los edificios palermitanos que se oscurecen en el ocaso.

Un buen nombre

Cuando pensaron en darle identidad sus creadores coincidieron en que tenía que evocar a un sello argentino, de éstas pampas, donde los turistas y viajeros se sientan atraídos por lo que ofreciera el lugar pero también por algo que lo denotara auténtico.

Overo refiere a un tipo de pelaje en los caballos, integrado por colores diferentes y agrupados en manchas irregulares con contornos no definidos. Por su aspecto llamativo y elegante, es uno de los pelajes preferidos de los gauchos y se ha visto desfilar ese concepto en muchos pasajes de la literatura argentina. Así fue que Pol y Daniel llegaron a buen puerto y se inclinaron por Overo.

La membresía

Puede acceder cualquier persona por más que sepa o no de vinos. Se paga por mes y tiene 2 variantes mediante las cuales cada uno recibe en su casa 1 con 3 o 6 botellas de diferentes etiquetas curadas profesional el equipo de somelliers de Overo, y sin costo de entrega adicional. Todas responden al gran mapa del vino argentino. Desde su naciente llevan alrededor de 300 socios, en su mayoría hombres, que acceden a catas exclusivas, al uso de los espacios ofrecidos (mediante reserva previa), a un 10% de descuento en todos los consumos en Overo (vinos, raciones y objetos Overo). Cada miembro puede usar cualquiera de los 3 salones, una vez al mes, además de la planta baja, el bar y la terraza, de acceso público.

Con conciencia y sostenible

Desde su concepción y con el objetivo de seguir los pasos para certificarse como empresa B (para buscar la transparencia y medir sus impactos sociales y ambientales) , Overo marca el rumbo elegido contando con agua purificada y mineralizada en el lugar, provistas en botellas reutilizables de vidrio. El uso de vajilla y cubiertos biodegradables buscan minimizar el consumo de plásticos y maximizar el reciclaje, además de varias acciones a desarrollarse con el tiempo.


+info: www.overobar.com