Destacadas Noticias Por el mundo Viajando

Max mundial

Max Ortiz Qatar

Max Ortiz, el sommelier argentino responsable de diseñar la carta de uno de los hoteles más lujosos de Catar, construido para la Copa del Mundo

Por estos días el reloj de arena que marca el inicio de la Copa del Mundo en Catar comenzó a acelerarse. Los libros de pases de los clubes de fútbol no han sido los únicos con movimiento en este tiempo. Desde hace unos meses el rubro de la de la hotelería y la hospitalidad también se vio convulsionado por tamaño acontecimiento.

Y así como un día el destino de Maximiliano – Max – Ortiz se vistió a la moda y lo convirtió en el head sommelier de un lujoso hotel camuflado entre los locales de la galería Vittorio Emanuele II de Milán (Italia), otra vez los dioses golpearon a su puerta.

Un genio aladino le tendió una alfombra y lo hizo aterrizar en el desierto, en el país del oro negro. El libro de pases selló su contrato y lo convirtió en el encargado de poner a punto la barra y la cava de L’artisan, un ampuloso restó francés emplazado en uno de los hoteles más lujosos que tendrá Lusail Marina, una de las ciudades anfitrionas del Mundial: Katara Towers .

 

La Pandemia encontró a Max fuera del país. En eso de explorar nuevos rumbos, a comienzos del 2020 viajó a México para ocuparse de la cava de Sunset Monalisa, uno de los restaurantes más instagrameables del mundo, sobre una bahía en Cabo San Lucas (Baja California Sur, México)

Allí empezó a gestarse la conexión con el otro lado del planeta. Hasta que un día llegó la señal catarí y respondió sin dudar. Tenía una ventaja: su gran experiencia y paso laboral por el Zubarah Boutique Hotel Doha en otros tiempos; sólo que habían pasado 10 años desde aquel entonces.

El reencuentro no sólo fue con esas tierras y los lugares por los que había frecuentado, sino también con amigos de ese pasado. Fanático de River y del fútbol, Max está viviendo su propio cuento. Pero desde el minuto cero supo que tenía por delante un inmenso desafío y mucho que aprender.

El símbolo ampuloso de Catar

Se trata de un complejo de categoría seis estrellas (que aspira a posicionarse con siete), diseño de vanguardia, único en su tipo, sustentabilidad , tecnología y seguridad. Un landmark (hito) que quedará para siempre en historia catarí, haciéndole sombra al mismísimo Burj Khalifa de Dubai.

A los ojos se aprecian dos tótems casi espejados con diferentes clasificaciones de lujo, bajo la dirección de la firma de real estate Katara Hospitality.

Se sitúa en el moderno distrito Lusail, ciudad que será anfitriona de la Copa del Mundo junto a Doha. Su arquitectura exterior está basada en un diseño curvo, pues representa las tradicionales espadas de cimitarra, características en la cultura árabe.

Para la construcción se tuvieron en cuenta distintos aspectos para minimizar los impactos ambientales negativos . Serán 542 habitaciones distribuidas en distintas categorías.

Habrá hotel y departamentos de seis estrellas, hotel de cinco estrellas, spa de cinco y seis, club de salud, piscinas, salones de baile, instalaciones para conferencias y un beach club plantado en las aguas del golfo de manera artificial, con la misma figura del hotel pero flotante.

Más allá de su vanguardia, la compañía que lleva adelante la construcción de Katara Towers entendió la importancia de desarrollar un proyecto cosmopolita.

El mundo oriental nutriéndose del profesionalismo y capacidad de Occidente, tanto para este evento futbolístico como para ser el atractivo principal dentro de la industria hotelera.

El estadio desmontable

Hay un estadio que se distingue entre todos. Es el 974 de Doha. En primer término, se llama así porque fue construido con 974 containers que se utilizaron tanto para la estructura como para los baños, ascensores, vestuarios y una sala especial para el rezo. El nombre además simboliza el código telefónico de Catar. Y, como si fuera un castillito hecho con playmobil, cuando termine el Mundial será desmontado para donar los materiales a centros deportivos de Catar u otros países que los necesiten.

Que implica trabajar para un gigante de oriente?


Disciplina. La primera indicación que recibió Max y todos los que forman parte del team, es que tendrían ocho horas de training en hotelería y otras cuestiones protocolares.

No se trata de acomodar unas copas, ordenar botellas, elegir maltas o impresionar en la carta con vinos del viejo y nuevo mundo.

En una exclusiva charla con Huéspedes, el sommelier explicó que la preparación incluyó desde conocer en detalle cómo atender a la familia de un Emir, estar preparado para un ataque terrorista, hasta cientos de aspectos de la cultura y costumbre de medio oriente.

Entre las curiosidades, Ortiz contó que si bien está prohibido tomar alcohol en muchos lugares públicos al aire libre, la gente vive y se divierte normalmente.

Por supuesto que siendo sommellier estaría en problemas su expertise si no pudiera probar ni una copa. Con mesura, su rango lo permite. Entre las perlas de su cava, adelantó que tendrá etiquetas del Líbano y de Giorgia.

Catar se prepara para mostrar su poderío y ningún detalle puede quedar librado al azar. No hay lugar para el error; los ojos del universo mirarán hacia ese lado del mapa.

Del mismo modo se prepara Max, ya con los integrantes del cosmopolita staff a su cargo. Un equipo internacional con el que trabaja a la par y al que entrena constantemente. Todo tiene que amalgamarse. Momento de sacarlos a la cancha y jugar con el estadio lleno.

Todos querrán ser impecables y ganar con la cinta de capitán o sin ella. El juego está por comenzar. Ya está Max y su equipo en la manga. Fair play. Hora de jugar su propia copa.