Argentina Chubut Patagonia Viajando

Fiesta de pingüinos

pingüinos Madryn

Desde septiembre y hasta mediados de diciembre, la fauna marina de Puerto Madryn da el presente y brinda un gran espectáculo

Ballenas, pingüinos, lobos y elefantes marinos coinciden en esta temporada en las costas de Puerto Madryn y de la provincia de Chubut. Los mejores días para quienes viajen a la ciudad con ganas de ver y conectar con la fauna marina local.

Declarada Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco en 1999, Península Valdés ofrece un verdadero safari marino en la Patagonia. Desde las playas o desde los miradores naturales que se encuentran en la región.

Entre septiembre y marzo, se pueden visitar las distintas colonias de Pingüinos de Magallanes sobre la costa de Chubut. Una de las más importantes es Punta Tombo, ubicada a 180 kilómetros al sur de Madryn, con más de un millón de ejemplares.

Otra punto de encuentro importante pingüinero es la Estancia San Lorenzo, área protegida en Punta Norte, con restaurantes, senderos auto-guiados para conocer la flora y la fauna del lugar, y un galpón de esquila.

La vedette Austral

Hasta diciembre, los pingüinos coinciden con la mayor diva de la Patagonia, la Ballena Franca Austral. En el Área Natural Doradillo las respiraciones de las ballenas rompen la monotonía del mar calmo; y resulta difícil contar la cantidad de ejemplares que recorren la bahía de una punta a la otra, y otra vez de regreso.

Otra opción para ver ballenas, aún más de cerca, son los avistajes embarcados que se ofrecen en Puerto Pirámides (a 100km de Puerto Madryn) en catamaranes, gomones semirrígidos y en el Yellow Submarine, un semi submarino con ventanas bajo el nivel del agua e hidrófonos para escuchar cómo se comunican.

pingüinos Madryn

Los elefantes y lobos marinos se dejan ver en varios puntos de la costa de Chubut, entre ellos, las reservas de Punta Loma y Punta Pirámide. En Puerto Madryn hay varios prestadores que ofrecen excursiones de buceo y snorkeling con lobos marinos. La consigna es tirarse al agua y esperar a que ellos, que se caracterizan por su curiosidad, se acerquen y jueguen con las aletas, el traje de neoprén y las antiparras de sus visitantes.

Hasta mediados de abril se pueden ver en sus colonias, luego migran hacia el norte buscando comida. Pero el viaje será corto: ya que en agosto siguiente deberán volver al sitio donde nacieron e intentarán comenzar con su ciclo reproductivo, asegurando así la permanencia de su especie.

+info: www.madryn.travel.com

Sobre el autor

Mariu Martini

Locutora. Periodista. Amo viajar,comer y beber rico. Adoro ir a eventos, muestras, paseos y a todo lo que haga la vida más divertida. Y como siempre encuentro un motivo para disfrutar, me gusta compartir mis experiencias para que descubras el placer de la tuya.